¿QUÉ HACER DESPUÉS QUE JEZABEL SE VA Y LA PUERTA ESTÁ CERRADA?

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Hacedores de Vida ICDC

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¿QUÉ HACER DESPUÉS QUE JEZABEL SE VA Y LA PUERTA ESTÁ CERRADA?

Por:
Pastora Darlin Guevara
Publicado:
30 de julio de 2026
Categoría:
Devocionales
¿QUÉ HACER DESPUÉS QUE JEZABEL SE VA Y LA PUERTA ESTÁ CERRADA?

Querida Iglesia de Hacedores de Vida, les saludamos con la paz y el amor de nuestro Señor Jesucristo. En nuestra caminata de fe aquí en St. Petersburg, a menudo nos enfocamos en las cosas que debemos "dejar" o "sacar" de nuestras vidas. Sin embargo, el Evangelio nos invita a mirar más allá de la simple reforma externa. Hoy queremos reflexionar en un pasaje confrontador pero profundamente liberador: Lucas 11:24-26.

"Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí. Y cuando llega, la halla barrida y adornada. Entonces va, y toma otros siete espíritus peores que él; y entrados, habitan allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero." — Lucas 11:24-26 (RVR1960)

El peligro de una reforma externa sin transformación interna

¿QUÉ HACER DESPUÉS QUE JEZABEL SE VA Y LA PUERTA ESTÁ CERRADA?

Seguro te preguntas: “¿Y ahora qué hago?”

Cerrar la puerta fue importante, pero ¿qué vas a hacer con la casa después de cerrarla?

Jesús enseñó que cuando el espíritu inmundo sale, puede intentar regresar. El problema no es solamente que salió; el peligro está en que encuentre la casa vacía.

No basta con cerrar la puerta. La casa tiene que ser ocupada por Dios.

Lucas 11:24-26Jesús utiliza una metáfora muy clara y cotidiana: una casa. Imagina que limpias tu hogar, barres el polvo, sacas la basura y acomodas los muebles de forma impecable. Todo luce hermoso por fuera. Sin embargo, si dejas la puerta sin llave y la casa completamente deshabitada, tarde o temprano alguien o algo intentará ocuparla.

En nuestra vida espiritual ocurre exactamente lo mismo. Muchas veces nos esforzamos por "barrer" ciertos hábitos dañinos, "adornar" nuestra conducta externa para vernos bien ante los demás, y vaciar nuestro corazón de lo que sabemos que nos destruye. Esto es un buen comienzo, pero no es el destino final. El peligro radica en dejar la casa vacía. La neutralidad espiritual no existe en el reino de Dios; el vacío del alma humana siempre buscará ser llenado por algo o por alguien.

El intento de regresar: ¿Por qué vuelve el enemigo?

El pasaje nos muestra que el espíritu que salió decide regresar y encuentra la casa "barrida y adornada", pero desocupada. No hay un dueño viviendo allí, no hay una presencia fuerte que defienda el territorio. Al ver este vacío, regresa con mayor fuerza y acompañado.

Cuando intentamos vivir una fe basada únicamente en el "no hacer" (no hagas esto, no digas aquello), creamos un vacío que la sola fuerza de voluntad no puede sostener por mucho tiempo. Si Cristo no gobierna activamente ese espacio, el desánimo, la tentación o los antiguos patrones de vida volverán a tocar la puerta con insistencia. No basta con que el pecado salga; Cristo debe ocupar el trono de nuestra vida.

¿Cómo mantener nuestra vida llena de Dios?

La solución que Jesús nos propone implícitamente no es barrer con más fuerza, sino invitar al verdadero Dueño a tomar posesión absoluta de cada habitación de nuestra alma. Es pasar de una religión de prohibiciones a una relación de llenura. ¿Cómo cultivamos esta llenura diaria?

  • Saturándonos de su Palabra: La Escritura no es solo un libro de historia, sino alimento para el espíritu. Al meditar en ella, permitimos que los pensamientos de Cristo reemplacen nuestros propios temores y vacíos.

  • Una vida de oración sincera: La oración constante nos mantiene conectados al Espíritu Santo, reconociendo nuestra total dependencia de Su gracia salvadora.

  • Obediencia por amor: No obedecemos para ganar el amor de Dios, sino porque ya hemos sido alcanzados por su gracia mediante la fe. La obediencia es la forma en que le decimos a Jesús: "Esta casa es tuya".

  • Comunión y la Mesa del Señor: Cada domingo a las 2:00 PM nos reunimos como comunidad para adorar y participar de la Santa Cena. Al compartir el pan y la copa, experimentamos la presencia espiritual de Cristo que nos nutre, nos une y nos llena colectivamente.

Una invitación a la gracia

Hoy te invitamos a examinar tu "casa". ¿Está simplemente ordenada por fuera pero vacía por dentro, o está verdaderamente habitada y gobernada por el Rey de reyes? No intentes pelear las batallas de la vida en tus propias fuerzas. Abre las puertas de tu corazón de par en par a Jesús. Deja que Su amor, Su paz y Su Santo Espíritu llenen cada rincón de tal manera que no quede espacio para nada más.

Si te has alejado de la iglesia y de esta cobertura pastoral , estas lejos de la oración, ven a Cristo y ora junto a el pastor en las mañanas . vuelve a tu casa de fe, te esperamos este domingo a las 2:00pm para adorar juntos, recordar que somos salvos por gracia y permitir que el Señor siga llenando nuestras vidas de Su hermosa presencia. ¡Que Dios te bendiga grandemente hoy!